Tengo una premisa: el documentalista debe adsorber y apropiarse de todo lo que le aporte a su oficio para hacer de su arte una apuesta perdurable. Imprescindible acotar que documentalista no solo es quien conduce un equipo de realización, documentalista es también, el operador de cámara, el editor, el sonidista, el director de producción, el músico y todo creador que participa en el desarrollo de una obra de cine documental.
Pero mi reflexión en este espacio va por otros derroteros y es la idea de la apropiación. Hay una tendencia de algunos documentalistas en concebir su oficio como una parcela, a proyectar el proceso de aprendizaje dentro de su labor en una suma de rigores técnicos y especializaciones.
Pero mi reflexión en este espacio va por otros derroteros y es la idea de la apropiación. Hay una tendencia de algunos documentalistas en concebir su oficio como una parcela, a proyectar el proceso de aprendizaje dentro de su labor en una suma de rigores técnicos y especializaciones.
Mano creadora, Los carpinteros (Cuba)Los que asumen el rol de hacer cine documental desde la perspectiva de un arte mayor, tienen que dominar todos los procesos técnicos y de producción que son competencia de su área de trabajo. Obviamente las constantes transformaciones y exquisiteces de las nuevas tecnologías no dan margen al acomodo y es que las velocidades de estos temas no permiten dormirnos en las zonas del desconocimiento. Un equipo de cine hoy, presentado como “de última generación”, en los próximos tres a cinco años podría ingresar en las páginas Web de ofertas de segunda mano. La competencia de las grandes empresas que tradicionalmente producen y comercializan equipos de la gama profesional, dan una limitada vida al escenario de las nuevas tecnologías asociadas al mundo de la producción cinematográfica, esa que busca un mercado para la alta definición donde los auténticos equipos técnicos siguen teniendo precios prohibitivos, sobre todo para los creadores que no cuentan con apoyos institucionales y perseveran en hacer del cine llamado tercermundista con una mirada visible.
Pero esta suma de rigores técnicos no puede ser pretexto para dejar de absorber otros escenarios de lecturas y encuentros que contribuyan al enriquecimiento cultural y educativo de los que asumimos este espectacular género visto más allá de ser un oficio con arte. Equivocado es dejar al realizador, guionista o director de arte la responsabilidad de “saberlo todo”. La participación en un tema implica no solo conocer las posibilidades de realización ante un proyecto nuevo, que “desde nuestro espacio” debemos aportar.
En este campo de lecturas y aprendizajes se impone tomar de la mano libros y publicaciones periódicas que desde la antropología, la historia, la sociología, la política, la psicología o la cultura, por citar las “asignaturas más clásicas” u otras materias de las humanidades que sirven para engrandecer el espectro que nuestra sapiencia para un mejor desarrollo de la obra a construir. No basta con los apuntes del realizador en la avanzada del proyecto, debemos beber de todas la fuentes pues en esa permanente retroalimentación se van construyendo saberes que legitiman nuestra manera de participar en un acto de creación colectiva.
El andamio de galerías de artes plásticas, las salas de conciertos en sus más variadas apuestas de géneros, la programación de teatros definidos por algunos desde su repertorio como: clásicos, contemporáneos o alternativos, requieren de nuestra reiterada visita. La oferta televisiva seria y responsable constituye una suma de accesos, eso si, con una elevada dosis de mirada crítica para la buena salud de su marco cultural. Quedarse en la capa gris de la especialización altisonante, asegura en todo caso la construcción de un tecnócrata del audiovisual.
Esta reflexión desata una nueva apuesta a favor del cine que nos reúne. La mirada de otros en torno a temas que son asunto de este cine, son útiles recursos para el fortalecimiento de nuestro aprendizaje. Con esta síntesis de presentación doy paso a una nueva sección de CineReverso. Preámbulo será el “tablado” de los otros saberes que son sumas de ideas, de argumentos para un arte –aún-, invisible. En la próxima presentación de CineReverso dará a luz este nuevo espacio.
Pero esta suma de rigores técnicos no puede ser pretexto para dejar de absorber otros escenarios de lecturas y encuentros que contribuyan al enriquecimiento cultural y educativo de los que asumimos este espectacular género visto más allá de ser un oficio con arte. Equivocado es dejar al realizador, guionista o director de arte la responsabilidad de “saberlo todo”. La participación en un tema implica no solo conocer las posibilidades de realización ante un proyecto nuevo, que “desde nuestro espacio” debemos aportar.
En este campo de lecturas y aprendizajes se impone tomar de la mano libros y publicaciones periódicas que desde la antropología, la historia, la sociología, la política, la psicología o la cultura, por citar las “asignaturas más clásicas” u otras materias de las humanidades que sirven para engrandecer el espectro que nuestra sapiencia para un mejor desarrollo de la obra a construir. No basta con los apuntes del realizador en la avanzada del proyecto, debemos beber de todas la fuentes pues en esa permanente retroalimentación se van construyendo saberes que legitiman nuestra manera de participar en un acto de creación colectiva.
El andamio de galerías de artes plásticas, las salas de conciertos en sus más variadas apuestas de géneros, la programación de teatros definidos por algunos desde su repertorio como: clásicos, contemporáneos o alternativos, requieren de nuestra reiterada visita. La oferta televisiva seria y responsable constituye una suma de accesos, eso si, con una elevada dosis de mirada crítica para la buena salud de su marco cultural. Quedarse en la capa gris de la especialización altisonante, asegura en todo caso la construcción de un tecnócrata del audiovisual.
Esta reflexión desata una nueva apuesta a favor del cine que nos reúne. La mirada de otros en torno a temas que son asunto de este cine, son útiles recursos para el fortalecimiento de nuestro aprendizaje. Con esta síntesis de presentación doy paso a una nueva sección de CineReverso. Preámbulo será el “tablado” de los otros saberes que son sumas de ideas, de argumentos para un arte –aún-, invisible. En la próxima presentación de CineReverso dará a luz este nuevo espacio.